Paso a pasito, cada vez más adentro.
Y no me hundo, y aprendo a nadar. Y me enseñas a flotar
(y ni la ola más grande me puede volcar)
Estoy tranquila.
Estoy en el más profundo océano, y no necesito de ningún salvavidas, ni flotador, ni boya cercana. Porque puedo flotar.
Estoy flotando, y tú me prometiste que no me ahogaría.
Y veamos entonces que sorpresas nos va a traer el mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario