viernes, 27 de noviembre de 2009

I. Despiértame

Despiértame. Despiértame cuando notes que la tormenta se ha ido y no quedan niños llorando. Despiértame cuando necesites a tu lado alguien vivo con quien hablar y reír. Despiértame antes de que mi alma decida no acompañarme más; antes de ya no ver ni tampoco sentirte. Despiértame alegre y sin tu mente corrompida, para saber que fue de ti mientras yo no estaba. Despiértame cuando tus cuentos se hayan acabado, y necesites escuchar nuevas historias para transformarlas en las tuyas. Despiértame justo antes de dar el último respiro de vida, el último soplo de aventura y rendirte. Despiértame, para poder detenerte, para poder mirarte por última vez [mis esfuerzos no serán en vano]. Despiértame para invitarte un café y charlar sobre temas triviales, sin saber que tu corazón ha comenzado a sufrir desesperanzas momentáneas, y el mío ya no pueda aliviarlo. Despiértame cuando aún pueda sembrar flores de todos los colores fuera tu puerta y bajo tu ventana. Despiértame cuando no pueda borrar tu nombre de mi pecho, cuando no pueda quitar el sabor de tus labios, cuando no necesite caricias ni pueda entregar más abrazos. Despiértame cuando todo se vuelva tan real, para darme cuenta que no estaba durmiendo, sino soñando.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Respondamos todos.

¿Se han dado cuenta de lo maravilloso que es recostarse de espalda en el pasto, mirando el hermoso cielo azul lleno de las más grandes nubes que, si observas bien, parecen deliciosos algodones de azúcar? ¿Han notado toda la magia que hay al caminar bajo la lluvia? ¿Se han fijado en lo rápido que corre el tiempo, y todos los días traen, aunque sea un poquito de felicidad? ¿Han quedado totalmente estupefactos al notar la inmensa belleza de las estrellas? ¿Han notado lo relajante que es escuchar música mirando por la ventana de la micro, mientras el señor que duerme a su lado los usa como almohada? ¿Se han desvelado toda una noche y sentir la más increíble sensación de como sale el sol por la mañana, llenándote todos y hasta el último poro de tu cuerpo, de las más mejores energías que puedes recibir en el día? ¿Se han subido a la bicicleta a andar, sólo por andar? ¿Han hecho de algún lugar suyo, y sólo suyo? ¿Se han dado cuenta que en verdad la vida no es tan complicada?
¿No?, ¿y por qué no comienzan a vivirla?