- ¿Por qué evades todas mis preguntas? ¿Tratas de hacerte la misteriosa?
- No trato, puedo serlo. Como también puedo ser clara cuando quiera.
- Sé clara.
- ¿Por qué habría de serlo? -dijo con una risita entre labios-.
- Porque me trajiste aquí, porque quiero saberlo y... sólo responde. ¡Vamos!, sólo quiero saber quien eres.
- Suenas convincente -dijo mientras se acomodaba y me miraba fijamente a los ojos-. Está bien, tengo 23 años.
- ¡Oh, qué joven!... Me alegra que lo hayas dicho.
- ¿Por qué?
- No lo sé. Me gustan las personas claras. (...)

No hay comentarios:
Publicar un comentario