viernes, 11 de noviembre de 2011

Es mi niña bonita

Ese día parecía no tener final. Hubo espectáculos de celos de parte de los invitados, mi padre seguía enojado, mi abuela ebria, la comida fría y mi hermana llorando durante toda la ceremonia. Fue el único día de primavera en que llovió.
Y mientras todos miraban mis ojitos empañados, yo pensaba: "Papi, esto es un mal presagio... yo no quiero bailar"

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